Empecé a pensar en esto a partir de un libro que leí en estas vacaciones, realmente me gustó y me hizo pensar. El título de este libro es "La Tierra Permanece" (sin población zombie, por si a alguien se le presentase la duda). No viene al caso el argumente de esta novela, pero es recomendable, si es que le interesa a alguna persona que lea este post; sólo diré que ent odo el mundo al genet se empieza a morir y quedan algunos sobrevivientes que comienzan a formar nuevas comunidades utilizando los cada vez más escasos recursos de la vida pasada... Todo este discursillo viene a cuento de que el protagonista, Isherwood Williams, quien, dentro de su grupo familiar y de amistades, funciona como un sabio que analiza el comportamiento, composisción y funcionamiento de las poblaciones que iba conociendo. Me importa destacar cierta forma de pensar de este protagonista: él se veía como alguien muy particular y único dentro de su grupo de convivencia, como el único que tenía inquietudes con respecto a lo que los rodeaba, lo que sucedía y cómo se llegaba a tener y ver todo lo conocido; este hombre en algunas ocaciones de sentía demasiado distinto del resto, sobre todo se sentía fuera de la mecánica del grupo... esta abstracción le permitía a su vez poder observarlo como científico.
Se suele decir que para comprender mejor las cosas hay que verlas desde afuera y más imparcialemnte, pero...¿a qué precio? ¿Vale la pena comprender a la raza humana apenas formando parte de ella, ignorando lo que es desde adentro, puede realmente comprenderse sin esa parte?
Pau siempre me dice que me fijo y me pregunto cosas sobre demasiadas nimiedades y a veces pienso en si todos se interrogan sobre esas cosas ¿cuán peculiar soy en ese momento? ¿Acaso esa observación minuciosa de ciertas cosas tiene que ver en mi interés por la sociología? Yo siempre creí que cierto tipo de cosas le interesaban a todos porque se tratan de su propia naturaleza... eso es algo que al menos debería concernir a todos. No sé, como la mayría de los locos, no me siento como tal... me conformo con saber que no soy de la clase de sociópatas que mata gente sino de la de los pobres infelices que se son incomprendidos por pensar cosas socialemente conocidas bajo el específico término de "boludeces".
martes, marzo 08, 2005
miércoles, enero 05, 2005
En Búsqueda del Capítulo XXI
¿Y ahora qué pasa, eh?
Así como lo prometí, este post va a tratarse sobre uno de mis libros favoritos: "La Naranja Mecánica" (lo harbía subrayado, como Rodríquez manda, pero etsa chorga no tiene un dispositivo que lo permita).
Es un libro muy conocido y la película también es bastante popular, así que supongo que todos mis queridos lectores sabran, aproximadamente,de que se trata, sino no importa, voy a hacer un resumen y después tengo planeado hacer el análisis que realmente me interesa compartir con vosotros.
La trama gira alrededor de un joven llamado Alex, que pertenece a una generación de personas que se ven afectadas por la "ultraviolencia" que es una situación de violencia permanente, gratuita e inconsciente, producida en cierta medida por las drogas "agresivizadoras" que tiene la leche plus. Este nadsat tiene un grupo de amigos con los que sale por las calles de una ciudad en un presente alternativo vandalizando establecimientos de uso público y privado e hiriendo y violando gente. Alex es atrapado por militsos y encerrado en la staja; allí dentro, nuestro "héroe" se congracia con el sacerdote que da las misas depsués de unas cuantas charlas acerca de la biblia y la devoción a Bogo. El sacerdote cuenta confidencialemente al protagonista que si tiene mucha urgencia por salir de la cárcel (y sí la tenía), podía conseguir ingresar en un proceso experimental de reformación de jóvenes criminales. Alex es tomado como la primer muestra para el tratamiento Ludovico, que consiste en pasar música de Beethoven mientras se obliga al criminal en cuestion a ver escenas de violencia extrema. La cuestión es que cuando sale de esta terapia, el muchacho es un nabo y todos se aprovechan de él (en especial quienes habían sido agredidos por él en momentos pasados, tomándose una venganza), porque cada vez que prescencia cualquier agresión, empieza a sufrir de un malestar enorme. Viendo el daño que esto causaba sobre el malchico, las autoridades decidieron revertir el tratamiento, de manera que el personaje vuelve a sus hábitos y pensamientos perversos al grito de "¡estoy curado!"; esto sucede en una versión, en la que consta de veinte capítulos, pero hay otra... tiene veintiún capítulos y en el último, según me contaron, hay un arrepentimiento voluntario por parte de Alex acerca de todas las fechorías que cometió.
Probablemente la única virtud con la que contaba el joven protagonista era su amor a la música clásica. A partir del tratamiento, mi pobre amor de mi vida no puede escuchar la música qu ele gusta porque le hace acordar a Hitler. Más alla de mi kinky amor hacia Alex, me parece importante ver como el sistema perverso intentaba obligarlo a cambiar sin pensar si quiera en la racionalidad, en explicar como son las cosas, sino imponiendo un cambio. Me refiero a que no tiene sentido cambiar si no se cree en lo que se está haciendo...
Acá es donde me quiero poner seria y hablar de la realidad, porque aun en mi mundo delirante debe tenerse cierta consciencia y es ineludible lo que paso el 30 de diciembre en cierto boliche del Once... ¿Cómo pretende alguien que cambien las cosas si todos contribuyen a que sigan igual? Lo sucedido es tanto culpa del dueño del boliche y el no cumplimiento de las normas de seguridad como de las deficientes regulaciones en los locales bailables y también de quienes no respetaron los avisos con respecto al uso de pirotecnia. Hay una generalización en la burla hacia las reglas como "yo no acondiciono mi local porque total no va a pasar nada", "entro las begalas de contrabando, yo las se usar, no voy a lastimar nadie" o "pongo en el informe que está todo bien acá, total nadie se va a dar cuenta". Lo lógico no sería escribir un capítulo XXI propio en el que se tomen desiciones a consciencia y que se piensen las consecuencias de nuestras accion y en que si hay reglas por algo será, no para hacer de nuestra vida un infierno sino para facilitar la convivencia en sociedad.
Seguro tengo algo más que decir y me estoy olvidando...
Feliz año nuevo.
Gracias totales.
Besos infinitos punto rojo
Así como lo prometí, este post va a tratarse sobre uno de mis libros favoritos: "La Naranja Mecánica" (lo harbía subrayado, como Rodríquez manda, pero etsa chorga no tiene un dispositivo que lo permita).
Es un libro muy conocido y la película también es bastante popular, así que supongo que todos mis queridos lectores sabran, aproximadamente,de que se trata, sino no importa, voy a hacer un resumen y después tengo planeado hacer el análisis que realmente me interesa compartir con vosotros.
La trama gira alrededor de un joven llamado Alex, que pertenece a una generación de personas que se ven afectadas por la "ultraviolencia" que es una situación de violencia permanente, gratuita e inconsciente, producida en cierta medida por las drogas "agresivizadoras" que tiene la leche plus. Este nadsat tiene un grupo de amigos con los que sale por las calles de una ciudad en un presente alternativo vandalizando establecimientos de uso público y privado e hiriendo y violando gente. Alex es atrapado por militsos y encerrado en la staja; allí dentro, nuestro "héroe" se congracia con el sacerdote que da las misas depsués de unas cuantas charlas acerca de la biblia y la devoción a Bogo. El sacerdote cuenta confidencialemente al protagonista que si tiene mucha urgencia por salir de la cárcel (y sí la tenía), podía conseguir ingresar en un proceso experimental de reformación de jóvenes criminales. Alex es tomado como la primer muestra para el tratamiento Ludovico, que consiste en pasar música de Beethoven mientras se obliga al criminal en cuestion a ver escenas de violencia extrema. La cuestión es que cuando sale de esta terapia, el muchacho es un nabo y todos se aprovechan de él (en especial quienes habían sido agredidos por él en momentos pasados, tomándose una venganza), porque cada vez que prescencia cualquier agresión, empieza a sufrir de un malestar enorme. Viendo el daño que esto causaba sobre el malchico, las autoridades decidieron revertir el tratamiento, de manera que el personaje vuelve a sus hábitos y pensamientos perversos al grito de "¡estoy curado!"; esto sucede en una versión, en la que consta de veinte capítulos, pero hay otra... tiene veintiún capítulos y en el último, según me contaron, hay un arrepentimiento voluntario por parte de Alex acerca de todas las fechorías que cometió.
Probablemente la única virtud con la que contaba el joven protagonista era su amor a la música clásica. A partir del tratamiento, mi pobre amor de mi vida no puede escuchar la música qu ele gusta porque le hace acordar a Hitler. Más alla de mi kinky amor hacia Alex, me parece importante ver como el sistema perverso intentaba obligarlo a cambiar sin pensar si quiera en la racionalidad, en explicar como son las cosas, sino imponiendo un cambio. Me refiero a que no tiene sentido cambiar si no se cree en lo que se está haciendo...
Acá es donde me quiero poner seria y hablar de la realidad, porque aun en mi mundo delirante debe tenerse cierta consciencia y es ineludible lo que paso el 30 de diciembre en cierto boliche del Once... ¿Cómo pretende alguien que cambien las cosas si todos contribuyen a que sigan igual? Lo sucedido es tanto culpa del dueño del boliche y el no cumplimiento de las normas de seguridad como de las deficientes regulaciones en los locales bailables y también de quienes no respetaron los avisos con respecto al uso de pirotecnia. Hay una generalización en la burla hacia las reglas como "yo no acondiciono mi local porque total no va a pasar nada", "entro las begalas de contrabando, yo las se usar, no voy a lastimar nadie" o "pongo en el informe que está todo bien acá, total nadie se va a dar cuenta". Lo lógico no sería escribir un capítulo XXI propio en el que se tomen desiciones a consciencia y que se piensen las consecuencias de nuestras accion y en que si hay reglas por algo será, no para hacer de nuestra vida un infierno sino para facilitar la convivencia en sociedad.
Seguro tengo algo más que decir y me estoy olvidando...
Feliz año nuevo.
Gracias totales.
Besos infinitos punto rojo
lunes, diciembre 13, 2004
"Utilísima te cambia la vida"
Este es el eslogan del canal más porongo de la televisión argentina. Todos somos conscientes de su poronguitud pero... ¿quién no vio alguna vez Utilísima? Ese es el problema: a pesar de lo malo que es resulta imposible ignorarlo porque, a diferencia de otros canales porongos de la televisión argentina como Canal 7 post "Todo por dos pesos", este canal es entretenido. La evidente, y más que alevosa ignorancia de las conductoras solo se ve opacada por el humor vulgra y barato de los cocineros heterosexuales (porque los homosexuales son un chiste malo por sí mismos).
Hay que admitir que en vacaciones a la madrugada o si se es una de las pocas personas que no está estudiando y se agotó la programación de canales mas "decentes", resulta atractivo exponerse al peligro de regresión mental que Utilísima representa. Incluso tenieno en cuenta que uno se arriesga a aprender ocho recetas distintas de pan dulce, la tentación es ineludible. Parece increible la manera en que todo el que esté delante de la cámara se expresa incorrectamnete desde todo punto de viste y con un tono falso y sobreactuado que, de no estar de vacaciones, resultaría exasperante. En estos casos se hace obvio que esta gente proviene de familias de la "burguesía sanisídrica" y hace donativos más que generosos a la señal de cable para salir al aire (exceptuando a verdaderos profesionales como Choly Berreteaga). Cabe destacar que estos farsantes no sólo lo son en referencia a su expresión oral, sino también, la hacen presente en su cocina: qué sería de cualquier programa de cocina sin Silvita, la cocinera detrás de las caras bonitas (¿?).
Yendo estríctamente al contenido de los programas: se explican elaboradas recetas destinadas a "la mujer moderna del siglo XXI" y complicados labores manuales que, argumentan, "puede hacer cualquiera porque son muy fáciles y económicos(palabra clave para las televidentes de Utilísima)". Todas estas aseveraciones resultan falsas ya que ninguna mujer que rabaje y deba sostener una familia puede dedicar dos horas a la cena y no muchas pueden comprar los pnceles liner, redondos, finos, para madera, para lienzo ni los acrílicos en tono siena, verde limón al quele faltan dos días para madurar e índigo, además de los ocho metros de seda de la India. Después de ver esto uno queda convencido de que su vida está resuelta porque ya no tiene que pensar en qué cocinar ni en el vacío espiritual que le produce la carencia de adornos de mal gusto sobre su repisa.
Dejando atrás todos estos aspectos abstraídos de la realidad cruda, es de lo más divertido estar en la playa, delirando por el calor y la deshidratación, jugando a Utilísima en la manera más sarcástica, por ejemplo explicándole al ama de casa los poderes místicos de los caracoles funerarios que tienen la inscripción "Recuerdo de Villa Gesell" o, para divertir a los pequeños, vuestra propia ciudad de arena y café.
Bueno, con esta pequeña e inocente experiencia de vida, espero haberos ilustrado, queridos lectores, y haberlos llevado por el uen camino para que no caigan en la misma tentación que yo, pudiendo escapar a los encantos de este perverso canal (si no me creen que es perveso, sólo miren "Para comerte mejor" y vean que es verdad). De todas maneras, ya a esta hora puedo retirarme prudentemente de la programación de Utilísima, antes de que se terminen de quemar las pocas neuronas que quedan y que regulan las funciones primarias de mi organismo... ahora pued alimentar mi intelecto con "That '70s Show".
Hay que admitir que en vacaciones a la madrugada o si se es una de las pocas personas que no está estudiando y se agotó la programación de canales mas "decentes", resulta atractivo exponerse al peligro de regresión mental que Utilísima representa. Incluso tenieno en cuenta que uno se arriesga a aprender ocho recetas distintas de pan dulce, la tentación es ineludible. Parece increible la manera en que todo el que esté delante de la cámara se expresa incorrectamnete desde todo punto de viste y con un tono falso y sobreactuado que, de no estar de vacaciones, resultaría exasperante. En estos casos se hace obvio que esta gente proviene de familias de la "burguesía sanisídrica" y hace donativos más que generosos a la señal de cable para salir al aire (exceptuando a verdaderos profesionales como Choly Berreteaga). Cabe destacar que estos farsantes no sólo lo son en referencia a su expresión oral, sino también, la hacen presente en su cocina: qué sería de cualquier programa de cocina sin Silvita, la cocinera detrás de las caras bonitas (¿?).
Yendo estríctamente al contenido de los programas: se explican elaboradas recetas destinadas a "la mujer moderna del siglo XXI" y complicados labores manuales que, argumentan, "puede hacer cualquiera porque son muy fáciles y económicos(palabra clave para las televidentes de Utilísima)". Todas estas aseveraciones resultan falsas ya que ninguna mujer que rabaje y deba sostener una familia puede dedicar dos horas a la cena y no muchas pueden comprar los pnceles liner, redondos, finos, para madera, para lienzo ni los acrílicos en tono siena, verde limón al quele faltan dos días para madurar e índigo, además de los ocho metros de seda de la India. Después de ver esto uno queda convencido de que su vida está resuelta porque ya no tiene que pensar en qué cocinar ni en el vacío espiritual que le produce la carencia de adornos de mal gusto sobre su repisa.
Dejando atrás todos estos aspectos abstraídos de la realidad cruda, es de lo más divertido estar en la playa, delirando por el calor y la deshidratación, jugando a Utilísima en la manera más sarcástica, por ejemplo explicándole al ama de casa los poderes místicos de los caracoles funerarios que tienen la inscripción "Recuerdo de Villa Gesell" o, para divertir a los pequeños, vuestra propia ciudad de arena y café.
Bueno, con esta pequeña e inocente experiencia de vida, espero haberos ilustrado, queridos lectores, y haberlos llevado por el uen camino para que no caigan en la misma tentación que yo, pudiendo escapar a los encantos de este perverso canal (si no me creen que es perveso, sólo miren "Para comerte mejor" y vean que es verdad). De todas maneras, ya a esta hora puedo retirarme prudentemente de la programación de Utilísima, antes de que se terminen de quemar las pocas neuronas que quedan y que regulan las funciones primarias de mi organismo... ahora pued alimentar mi intelecto con "That '70s Show".
viernes, diciembre 03, 2004
Meriendas
El señor Nicolás Kellog's dice que un desayuno balanceado es la base para una dieta sana ya que es la comida más importante del día... ¿por qué?
Desde mi punto de vista, el desayuno es una comida muy intrascendente: en época de clases me despierto a una hora en la que no es prudente desayunar porque se superpone o se encuentra muy cerca del almuerzo(un tema de ir al colegio a la tarde), en vacaciones me despierto demasiado tarde como para darme el lujo de un desayuno... sólo quedan los días de campo de deportes, en los que me veo obligada a tomar esta comida que me resulta tan desagradable, osea, tengo que desayunar, porque sino voy corriendo por el bello Campo de Deportes pertenciente al Colegio Nacional de Buenos Aires y se me baja la presión, pero ¿quién tiene hambre a las siete de la mañana? Yo no, mi estómago está completamente cerrado.
El almuerzo cobra un poco más de importancia, es mi primera comida en el día, merece algo de renombre pero, definitivamente no muero de hambre cuando estoy recién despierta, como algo por compromiso y para resistir un poco más, además es terribel almorzar fuerte si después hay que hacer algo... la digestión cansa mucho como para permenecer despierto.
La cena, sí, es una comida grosa, podes matarte y cualquier cosa después dormis, o simplemente te tirás en la cama a ver televisión en actitud de víbora que intenta digerir un huevo de un tamaño que duplica al de su cabeza; de todas maneras, no es tan grosa: si es muy temprano, es muy temprano, y si es muy tarde, ya no es hora de comer.
Ahora sí, la comida más importante: la merienda,a mi juicio, es indispensable en toda vida disfuncional. A falta de un almuerzo contundente y un pico máximo de actividad entre las doce del mediodía y las seis de la tarde, para cuando se llega a este último horario, hay hambre. Claro que puede haber muchos tipos de merienda dependiendo de la edad real, la edad mental, el hambre que se tenga, etc. Hay meriendas más propias de los niños(galletitas y leche chocolatada, jugo, yoghurt, pan con manteca...), otos que tienen más que ver con gente más madura(café, mate, cerealitas, galletas de agua, bizcochos de grasa...). Lo importante es que, por lo menos para mí, una de las cosas más placenteras del día es(en caso de tener una vida activa, y no vegetal como la que estoy llevando en estas vacaciones) llegar a mi casa y comer una sabrosa merienda que me saque el hambre y me devuelva la vida.
Por supuesto presumo que a nadie le interesa este tema tan superfluo... así que no me ofendo si cualquiera quiere proponer un tema más filosófico y cargado de contenido... alguno.
Muchos saludos a las felices personas al pedo que tienen tiempo de leer esta clase de cosas y a los que no, también.
P.D.: Pienso que usted es un cretino
Lucho te amo
Desde mi punto de vista, el desayuno es una comida muy intrascendente: en época de clases me despierto a una hora en la que no es prudente desayunar porque se superpone o se encuentra muy cerca del almuerzo(un tema de ir al colegio a la tarde), en vacaciones me despierto demasiado tarde como para darme el lujo de un desayuno... sólo quedan los días de campo de deportes, en los que me veo obligada a tomar esta comida que me resulta tan desagradable, osea, tengo que desayunar, porque sino voy corriendo por el bello Campo de Deportes pertenciente al Colegio Nacional de Buenos Aires y se me baja la presión, pero ¿quién tiene hambre a las siete de la mañana? Yo no, mi estómago está completamente cerrado.
El almuerzo cobra un poco más de importancia, es mi primera comida en el día, merece algo de renombre pero, definitivamente no muero de hambre cuando estoy recién despierta, como algo por compromiso y para resistir un poco más, además es terribel almorzar fuerte si después hay que hacer algo... la digestión cansa mucho como para permenecer despierto.
La cena, sí, es una comida grosa, podes matarte y cualquier cosa después dormis, o simplemente te tirás en la cama a ver televisión en actitud de víbora que intenta digerir un huevo de un tamaño que duplica al de su cabeza; de todas maneras, no es tan grosa: si es muy temprano, es muy temprano, y si es muy tarde, ya no es hora de comer.
Ahora sí, la comida más importante: la merienda,a mi juicio, es indispensable en toda vida disfuncional. A falta de un almuerzo contundente y un pico máximo de actividad entre las doce del mediodía y las seis de la tarde, para cuando se llega a este último horario, hay hambre. Claro que puede haber muchos tipos de merienda dependiendo de la edad real, la edad mental, el hambre que se tenga, etc. Hay meriendas más propias de los niños(galletitas y leche chocolatada, jugo, yoghurt, pan con manteca...), otos que tienen más que ver con gente más madura(café, mate, cerealitas, galletas de agua, bizcochos de grasa...). Lo importante es que, por lo menos para mí, una de las cosas más placenteras del día es(en caso de tener una vida activa, y no vegetal como la que estoy llevando en estas vacaciones) llegar a mi casa y comer una sabrosa merienda que me saque el hambre y me devuelva la vida.
Por supuesto presumo que a nadie le interesa este tema tan superfluo... así que no me ofendo si cualquiera quiere proponer un tema más filosófico y cargado de contenido... alguno.
Muchos saludos a las felices personas al pedo que tienen tiempo de leer esta clase de cosas y a los que no, también.
P.D.: Pienso que usted es un cretino
Lucho te amo
lunes, noviembre 29, 2004
c’est la vie, se la vi…
Sí, así comienza mi blog, con una célebre frase de Poncho. Supongo que esto determina lo que será la vida de este lugar (delirante, como yo). Para continuar la cadena de delirios que va a ser esto, necesito de la colaboración de ustedes, señoras, seños, por qué no público. Así que con cada palabra que escriban estarán contribuyendo a una pelotudez sin fines de lucro… ¡no piensen que soy greenpeace, loco! Vuestra ayuda no alimentará a ningún niño pobre de Swazilandia ni parará la guerra por el petróleo, pero sí va a crear un bello ambiente literario (¿?) y me har´qa divertirme un ratillo…
Usted se preguntará “¿Qué carajo tiene esta mina en la cabeza que hace un lugar tan al pedo y con un nombre tan imbécil?”, procedo a responder este interrogante que consta de dos puntos:
-El porqué de este sitio boludo
-El porqué del nombre boludo
prosigo…Llegué a hacer este lugar de una manera casi accidental: mi querida Pau ha creadose un blog y me pidió que se lo firmara, en pos de este objetivo entre a él, y gracias a mi ignorancia internética e imposibilidad para commentear correctamente, terminé creando este monstruo. El nombre es muy significativo para mi porque proviene de un hecho que marcó mi vida, que me hizo pasar de la que era antes a la que soy ahora; si bien la transformación comenzó en unas hermosas vacaciones en Villa Gesell con Michelle Ma Belle con un bombo legüero, prefiero marcar otra cosa como el comienzo de mi existencia como “Ser Delirante”; situémonos en el año 2002, curso de ingreso al Nacional Buenos Aires en CIBA, muchos nervios, muchas hormonas, la pelotudez flota en el aire: se vuelve inevitable la situación de imbecilidad, pero mi caso fue extremo… era un caos de incoherencias, eventualmente maduré, ahora las boludeces que digo son mucho más intelectuales… retomando el tema, un día, domiada por ese estado de quasi-narcotización comencé a cantar la siguiente canción: “Vino un pato y se comió el asado, y después lo vomitó, y vino la mamá y le dijo que era un pato malo, pato malo”, después de eso nunca fui la misma.
Con esto concluyo la presentación de mi (esperremos) bello Blog…
Besos
Un saludito a mi mamá, a mi papá, a mis compañeritos del colegio, a mis amiguitos del Pelle y a todos los que me conocen…
Y como dice Piñón Fijo: “chuchua, chuchua, chuchuauaua”
Usted se preguntará “¿Qué carajo tiene esta mina en la cabeza que hace un lugar tan al pedo y con un nombre tan imbécil?”, procedo a responder este interrogante que consta de dos puntos:
-El porqué de este sitio boludo
-El porqué del nombre boludo
prosigo…Llegué a hacer este lugar de una manera casi accidental: mi querida Pau ha creadose un blog y me pidió que se lo firmara, en pos de este objetivo entre a él, y gracias a mi ignorancia internética e imposibilidad para commentear correctamente, terminé creando este monstruo. El nombre es muy significativo para mi porque proviene de un hecho que marcó mi vida, que me hizo pasar de la que era antes a la que soy ahora; si bien la transformación comenzó en unas hermosas vacaciones en Villa Gesell con Michelle Ma Belle con un bombo legüero, prefiero marcar otra cosa como el comienzo de mi existencia como “Ser Delirante”; situémonos en el año 2002, curso de ingreso al Nacional Buenos Aires en CIBA, muchos nervios, muchas hormonas, la pelotudez flota en el aire: se vuelve inevitable la situación de imbecilidad, pero mi caso fue extremo… era un caos de incoherencias, eventualmente maduré, ahora las boludeces que digo son mucho más intelectuales… retomando el tema, un día, domiada por ese estado de quasi-narcotización comencé a cantar la siguiente canción: “Vino un pato y se comió el asado, y después lo vomitó, y vino la mamá y le dijo que era un pato malo, pato malo”, después de eso nunca fui la misma.
Con esto concluyo la presentación de mi (esperremos) bello Blog…
Besos
Un saludito a mi mamá, a mi papá, a mis compañeritos del colegio, a mis amiguitos del Pelle y a todos los que me conocen…
Y como dice Piñón Fijo: “chuchua, chuchua, chuchuauaua”
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